26Jan/090
Varios
Había una vez un japonés que se había dedicado toda su vida a cuidar su jardín.
Y éste tenía un vecino gallego que se llamaba Curro.
A Curro le gustaban los perros. Es así que tenía cinco de ellos y todas las tardes los largaba para que corran.
Pero estos perros lo que hacían cuando estaban sueltos era saltar al jardín del japonés y arruinarlo.
Lo que provocaba la ira del japonés. Un buen día el japonés decide ir a la comisaría a plantear el problema. Entra y dice:
- "Hola quielo hablal con...










